lunes, 14 de junio de 2010

Decisiones


Si algo he aprendido es que la vida no se mide con algún sistema métrico, sino más bien con nuestras propias decisiones.
Mientras más o menos decisiones tomemos, más larga o más corta será nuestra vida. Si un día tiene 24 horas, una hora 60 minutos y así un minuto tiene 60 segundos, tenemos un día con 86400 segundos. Qué quiero decir con esto, que durante el día tenemos más de 80000 oportunidades de tomar una buena o una mala decisión, que nos llevarán hacia un camino que elegimos directa o indirectamente, cabe recalcar que muchas veces parte de las decisiones de otra persona nos afectan de forma directa o indirecta, ya sea en un aspecto emocional, laboral, económico, etc.
Cada día desde el momento en que nos levantamos, estamos presionados por tomar una decisión; de qué lado me bajo de la cama, qué me pongo hoy, qué estudio, con quien me caso, etc.
Si reflexionamos acerca de lo que ha sido nuestra vida, lo más probable es que encontremos algún momento en donde nuestra decisión no ha sido la correcta, vista de este nuevo ángulo.
Pero si hablo de decisiones no puedo dejar de mencionar la que es tal vez la decisión más difícil a la que alguien se pueda someter, y es la decisión de cambiar tu vida, de tener una razón para vivir, para mi fue la decisión más difícil y de la cual NUNCA me he arrepentido y es la de dejar entrar a Jesús en mi corazón, porque por más fácil que te pueda sonar eso, te das cuenta de que es lo más difícil que puedes hacer y para lo cual necesitas más valentía que nunca. Si piensas que tu vida marcha mal, que no encuentras el motivo de por qué hay tanto dolor en tu vida o hay tantas cosas negativas ponte a pensar en si has tomado la decisión de seguir a Cristo.

miércoles, 24 de marzo de 2010

Queda Prohibido


QUEDA PROHIBIDO !

Queda prohibido llorar sin aprender,

levantarte un día sin saber que hacer,

tener miedo a tus recuerdos.

Queda prohibido no sonreír a los problemas,

no luchar por lo que quieres,

abandonarlo todo por miedo,

no convertir en realidad tus sueños.

Queda prohibido no demostrar tu amor,

hacer que alguien pague tus deudas y el mal humor.

Queda prohibido dejar a tus amigos,

no intentar comprender lo que vivieron juntos,

llamarles solo cuando los necesitas.

Queda prohibido no ser tú ante la gente,

fingir ante las personas que no te importan,

hacerte el gracioso con tal de que te recuerden,

olvidar a toda la gente que te quiere.

Queda prohibido no hacer las cosas por ti mismo,

tener miedo a la vida y a sus compromisos,

no vivir cada día como si fuera un ultimo suspiro.

Queda prohibido echar a alguien de menos sin

alegrarte, olvidar sus ojos, su risa,

todo porque sus caminos han dejado de abrazarse,

olvidar su pasado y pagarlo con su presente.

Queda prohibido no intentar comprender a las personas,

pensar que sus vidas valen mas que la tuya,

no saber que cada uno tiene su camino y su dicha.

Queda prohibido no crear tu historia,

no tener un momento para la gente que te necesita,

no comprender que lo que la vida te da, también te lo quita.

Queda prohibido no buscar tu felicidad,

no vivir tu vida con una actitud positiva,

no pensar en que podemos ser mejores,

no sentir que sin ti este mundo no sería igual.



>> Como una ironía muchas veces nosotros mismos prohibimos nuestra propia felicidad, la alejamos de todo aquello que nos permite desenvolvernos en nuestra plenitud.

Temor, verguenza, miedo al no ser aceptado, son unas de las tantas excusas que encontramos para no ser felices. Queda prohibido el temor, queda prohibido no poder expresarte libremente. Queda prohibido ocultar tu identidad, tu credo, tu cabello; queda prohibido ser feliz.>>